Nuestro trabajo busca una transformación en México a través de la exigencia de justicia reproductiva desde una perspectiva de derechos humanos. Las áreas de Documentación y Litigio de Casos, y de Incidencia en Política Pública trabajan en conjunto para que las personas que acompañamos accedan a la justicia y a la reparación integral del daño, en caso de que sus derechos humanos hayan sido vulnerados. Esta labor también implica un trabajo de cuidados en sus tres dimensiones: el derecho a cuidar, a ser cuidada y al autocuidado.
Hoy, en el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, abogadas que forman parte de GIRE presentan estos breves sentires sobre su trabajo con la finalidad de compartir y demostrar cómo desde las organizaciones de defensa de los Derechos Humanos se cuida, tal vez de manera invisible, a través de la contención, la escucha y la espera de respuestas institucionales.
Reparar y cuidar
Jenny Murrieta. Abogada de Reparación Integral
El trabajo de cuidados está presente en mi día a día dando seguimiento a los procesos de reparación integral de nuestras acompañadas, porque no solamente me encargo de realizar los trámites, acciones legales y diligencias que sean necesarios para que las autoridades cumplan con sus atribuciones de garantizar el acceso a las medidas que conforman tal reparación. Mi labor también implica estar pendiente de las personas acompañadas, de cómo viven sus procesos y las necesidades que tienen en relación con ellos; explicarles cada etapa del procedimiento sin tecnicismos y resolver todas las dudas que tengan; evitar que sean revictimizadas y no soltar sus manos ante las adversidades que se presenten. Acompañarles hasta el final de sus procesos implica cuidar a esas personas, pero también cuidarnos entre compañeras abogadas y autocuidarnos, pues trabajamos en contextos que son complejos, dolorosos y llenos de dificultades que pueden llegar a agobiarnos constantemente. Velamos por que sea garantizado el máximo bienestar de las personas que acompañamos, pero para ello también es importante cuidar nuestra salud física y mental.
Admiro profundamente a todas las personas que he tenido el privilegio de acompañar, por su voluntad, su fuerza y resiliencia, y por mantenerse siempre firmes en la exigencia de justicia y del derecho a la reparación integral que les corresponde, porque sin ello mi labor no sería posible.
Más allá del derecho
Jazmín Arely Hernández Castillo. Abogada de Documentación y Litigio de Casos
La labor de cuidar ha sido por mucho tiempo invisibilizada, hemos normalizado a los cuidados como una obligación que no requiere reconocimiento. Sin embargo, trabajar en GIRE me ha enseñado que transitar procesos de violencia acompañada y cuidada hace la diferencia, que cuidarnos entre compañeras abogadas facilita la labor y que el autocuidado es indispensable para fortalecer nuestra salud física y mental. Mi labor como abogada de acompañamiento no solo es brindar atención jurídica o dar seguimiento a un número determinado de casos, es más que eso, es escuchar, guiar, contener y entender que los avances jurídicos deben de ser acompañados con empatía, claridad y respeto. La lucha por el reconocimiento del derecho al cuidado es larga, pero no imposible.
Cuidar a quienes cuidan, protegen y defienden
Luisa Fernanda Tello. Coordinadora de Documentación y Litigio de Casos
La defensa de los derechos humanos es una labor sumamente demandante que implica una gran sensibilidad de escucha y comprensión hacia las personas cuyos derechos han sido vulnerados; llevar esas experiencias al ámbito jurídico, con el fin de que esas vulneraciones sean reconocidas institucionalmente. Esta defensa suele ser larga y desgastante; durante estos procesos es fácil flaquear, desesperarse, frustrarse y, muchas veces, asumir responsabilidades que no son propias, en virtud del inmenso compromiso que se tiene con las personas acompañadas. Por ello, cuidar a quienes cuidan, protegen y defienden a las personas que GIRE acompaña se vuelve un trabajo silencioso de apoyo y presencia constante, vital para los objetivos de la organización, lo que nos demuestra que el cuidado no se circunscribe al ámbito doméstico, sino que se hace presente y fundamental también en el espacio laboral.
Hablar de acompañamiento es hablar de cuidados
Alehi Balderas Sandoval. Abogada de Documentación y Litigio de Casos
El reconocimiento del trabajo de cuidados implica visibilizar, entre otras cosas, todas aquellas actividades que hacen posible la vida humana y sostienen nuestro bienestar. En ese sentido, pensar el acceso a la justicia y la reparación integral del daño como procesos que también requieren cuidados representa una oportunidad para transformar la manera en que se acompaña a quienes buscan justicia y, a su vez, la forma en la que las personas transitan esos sinuosos caminos que suelen traducirse en trámites legales largos, a los que, además, se suma un lenguaje técnico que resulta lejano y de difícil comprensión.
Desde mi labor como abogada en GIRE, he descubierto la posibilidad de acompañar desde un enfoque más humano, que coloca a las personas en el centro y reconoce que el acompañamiento va más allá de proporcionar información a las personas sobre sus procesos legales, pues implica generar espacios de horizontalidad pensados desde los cuidados entre quienes acompañamos y quienes son acompañadas, en los que se encuentran presentes la escucha activa, el respeto a los tiempos, sentires, necesidades y decisiones de quienes confían en nosotras. Esto me hace reafirmar que hablar de acompañamiento es hablar de cuidados, así como de la necesidad de visibilizarles como pilares esenciales y esperanzadores para sostener la búsqueda de justicia.
De cada caso hemos aprendido a sostener la lucha por la justicia reproductiva respetando los procesos, deseos y necesidades de las personas acompañadas y esto ha implicado formarnos como acompañantes integrales que no se limitan al ámbito jurídico, sino que inevitablemente nos volvimos personas que cuidan a través del abrazo, la escucha y el acuerpamiento en momentos donde las mujeres, personas trans, no binaries y personas con capacidad de gestar necesitan una voz que les diga que todo estará mejor, que al final hay esperanza.



