El trabajo en casas particulares es una fuente de empleo importante para las mujeres en Argentina: emplea al 16 % de las mujeres ocupadas. Las mujeres constituyen el 97 % de la fuerza laboral del sector (INDEC, 2026).
Argentina cuenta con un marco legal sólido para proteger a las empleadas de casas particulares, que incluye la Ley N.° 26.844 (2013) y la ratificación, en 2014, del Convenio núm. 189 de la Organización Internacional del Trabajo sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos. Además, el registro puede hacerse mediante un trámite digital y gratuito, y los aportes que realizan los empleadores para proteger a las empleadas de casas particulares representan apenas alrededor del 1,6 % de sus salarios.
Sin embargo, la registración formal sigue siendo muy limitada: solo el 23 % está registrado en el sistema de seguridad social. Esto significa que, en total, el 76,7 % de las empleadas de casas particulares no tiene aportes jubilatorios realizados a su nombre; el 73,8 % no tiene vacaciones pagas; el 71,6 % no percibe el sueldo anual complementario (aguinaldo); el 74,7 % no tiene licencia paga por enfermedad, y el 76,7 % no tiene cobertura de salud a través del sistema de seguridad social de salud (obra social) (Ecofeminita, 2025).
Esto plantea una pregunta importante: ¿cómo podemos cerrar la brecha entre los derechos reconocidos por la ley y los derechos que las personas comprenden y ejercen en su vida cotidiana?
Comprender las barreras antes de diseñar las soluciones
Para comprender mejor esta brecha, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) impulsó un estudio basado en las ciencias del comportamiento que examinó los factores que influyen en la decisión de los empleadores de registrar a las empleadas de casas particulares.
La investigación identificó distintos perfiles entre los empleadores que no registraban a sus trabajadoras. Algunos tenían información insuficiente o inexacta y creían que el registro no era necesario. Otros entendían su importancia, pero percibían el trámite como complicado o costoso. Un tercer grupo conocía sus obligaciones, pero no tenía incentivos suficientes para cumplirlas.
Estos hallazgos mostraron que la informalidad no tiene una única causa y que la información, la comunicación y el apoyo práctico deben formar parte de la respuesta.
Surgieron dos soluciones complementarias. La primera fue una campaña de comunicación focalizada, basada en las ciencias del comportamiento, para promover la registración formal: Registrarte Conviene. La segunda consistió en actividades de formación con la Unión del Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP) y su escuela de capacitación para el servicio doméstico, que ayudaron a las trabajadoras a comprender mejor sus derechos laborales y los beneficios del empleo formal.
El estudio también reveló otro desafío práctico: aun cuando las personas quieren cumplir con la ley, es posible que no sepan exactamente cuánto pagar, cómo calcular las vacaciones que corresponden o cómo determinar una liquidación final.
Este fue el punto de partida de la Calculadora Integral Digital para Trabajadoras en Casas Particulares y sus Empleadores (CIDCP).
De un desafío compartido a una herramienta digital práctica
Tuve la oportunidad de liderar el proyecto de la calculadora, en coordinación con la OIT y dos organizaciones clave del sector del trabajo en casas particulares en Argentina: la UPACP, que representa a las empleadas de casas particulares, y el Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA).
Nuestro objetivo común era desarrollar una herramienta sencilla y accesible que pudiera traducir la normativa laboral en información clara y práctica para ambas partes de la relación laboral.
La calculadora fue desarrollada por Insight LAC y Epyca, con el apoyo de la OIT y la participación de la UPACP y el SACRA. Es de acceso libre en línea y ayuda a calcular salarios y otros conceptos derivados de la relación laboral, como los adicionales por antigüedad, los feriados, las licencias pagas, el sueldo anual complementario y las indemnizaciones.
A los empleadores les ofrece una orientación práctica para calcular los pagos y comprender mejor sus obligaciones. A las empleadas de casas particulares les ofrece una forma de verificar los montos que les corresponde percibir y de acceder a información que puede respaldar las conversaciones sobre sus condiciones de trabajo.
La calculadora está pensada como una herramienta informativa: no reemplaza el asesoramiento profesional ni las obligaciones formales que establece la ley. Su valor reside en hacer que la información sea más accesible y fácil de usar.

Por qué importa probar con las personas usuarias
Uno de los aspectos más importantes del proceso de desarrollo fue probar la calculadora con las personas a las que estaba destinada.
Realizamos dos rondas de pruebas con personas usuarias. En la primera participaron empleadas de casas particulares; en la segunda, empleadores y contadores que colaboran con el cálculo de los sueldos. Ambas rondas aportaron comentarios que orientaron cambios en la herramienta, de modo que se tuvieron en cuenta las experiencias de las personas usuarias y se mejoró su usabilidad.
Este proceso reforzó una lección esencial: una herramienta puede ser técnicamente sólida y estar bien fundamentada desde el punto de vista legal, pero eso no la vuelve automáticamente fácil de usar. La forma en que las personas interpretan la información, navegan por una interfaz digital y entienden un cálculo importa tanto como la fórmula que hay detrás.
Incorporar a las personas usuarias al proceso de desarrollo nos ayudó a ir más allá de diseñar una calculadora basada únicamente en la normativa y en requisitos técnicos. Nos permitió tener en cuenta las preguntas reales que se hacen las personas, las dificultades que encuentran y la información que necesitan para tomar decisiones con mayor seguridad.

Una contribución concreta al acceso a la información
La calculadora también se ha convertido en un recurso práctico para las organizaciones que asesoran a empleadas de casas particulares y a empleadores.
Antes de su lanzamiento, el SACRA recibía numerosas consultas a través de su sitio web y de WhatsApp sobre temas como indemnizaciones, vacaciones y cálculo de sueldos. Según la experiencia que relata la organización, la calculadora hoy ayuda a responder el 75 % de esas consultas.
Es un ejemplo alentador de cómo una herramienta digital puede ampliar el acceso a la información y, al mismo tiempo, ayudar a las organizaciones a responder con mayor eficiencia a preguntas recurrentes.
La calculadora tiene además un potencial más amplio: al hacer más comprensibles los derechos laborales, puede ayudar a las trabajadoras a identificar lo que les corresponde percibir y dar tanto a ellas como a los empleadores una base más clara para conversar sobre sus responsabilidades.
Lecciones para la economía de los cuidados
Para mí, una de las principales lecciones de este proyecto es que reconocer los derechos en la ley es esencial, pero hacer que esos derechos sean comprensibles y ejercibles es igual de importante.
Las herramientas digitales pueden contribuir a cerrar esta brecha, pero la tecnología por sí sola no basta. Las soluciones eficaces requieren evidencia sobre las barreras que enfrentan las personas, colaboración entre instituciones con perspectivas diferentes y disposición a probar y mejorar las herramientas a partir de las experiencias de las personas usuarias.
En un sector en el que las mujeres constituyen la inmensa mayoría de la fuerza laboral, mejorar el acceso a la información sobre derechos laborales también forma parte de un esfuerzo más amplio por reconocer y fortalecer las condiciones en las que se realizan el trabajo de cuidados y el trabajo en casas particulares.
La CIDCP es un ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones de interés público, organizaciones de trabajadoras y equipos técnicos puede convertir un problema compartido en una solución práctica.
El desafío por delante es seguir asegurando que la información sobre los derechos laborales llegue a quienes la necesitan, y que tener un derecho en el papel signifique, cada vez más, poder ejercerlo en la práctica.
Conoce el proyecto
- Usa la calculadora: UPACP – Calculadora Integral Digital para Trabajadoras en Casas Particulares y sus Empleadores
- Escucha el pódcast: “Acercar derechos” en Spotify
- Conoce la campaña de comunicación: Registrarte Conviene



